Llevamos ya una semana en nuestro recorrido por las tribus del Sur del país, hoy vamos a cruzar la frontera con Kenia por el río Omorate para ir a ver a los Dasenech.  Partimos temprano de nuestro alojamiento en Turmi y en una hora estamos ya en las dependencias donde nos toman nota de los pasaportes para poder cruzar el río en una canoa, que en realidad es la mitad de un tronco de árbol. Es la tribu más meridional que vive en el valle del  Omo, habitan en el delta del río y sus poblados llegan a  alcanzar durante la mañana temperaturas en torno a los 45º, es por ello que hemos procurado estar alli lo más temprano posible.

El paso de una orilla a otra es una pequeña odisea, es complicado para algunos meterse dentro de los troncos, al ser bastante ajustados. Al fin encontramos uno para que Raul pueda acoplarse, esperemos que no se vuelque ninguno, algunos habitantes del lugar cruzaban a nado de una orilla a otra y lo hacían más rápido incluso que las canoas. Al final llegamos sin problema y allí nos ayudan a subir y ya nos esperan en fila algunos pequeños Dasenech en hilera para que comencemos a fotografiar y soltar billetes de 5 birr.

Nos dirigimos al poblado y allí están todos ya ataviados  con sus mejores “galas” para que dudemos en elegir a quien sacar la mejor fotografía. Es complicado centrarse en una idea cuando te agobian por todos lados para elegir los “modelos”.  La luz es mala y la sombra cae debajo de sus ojos, pero el escenario es impresionante, hay que tener cuidado que no salga ningún “guiri” de fondo con una Canon digital…

Todos disfrutan y no cesan de fotografiar, grupos, parejas, individuales, los birr se acaban, donde está  Fekadu que nos cambie más billetes pequeños? Preguntan algunos, llevamos ya allí una hora y a las diez y media de la mañana el calor se está haciendo insoportable, realmente no se como pueden vivir dentro de esas chozas cubiertas por placas de uralita. Regresamos para cruzar de nuevo a la otra orilla, otra vez la odisea de las canoas. Nos recuperamos tomando una Coca-Cola fresquita y regresamos de nuevo a Turmi para comer en nuestro alojamiento.

Por la tarde nos dice Fekadu que podemos ir a una fiesta Hammer que es privada, pero que pagando unos 400 birr (creo recordar) podemos entrar allí y hacer fotos.  Decidimos ir  y al llegar comienza a haber problemas para fotografiar, algunos quieren cobrar además por las fotos que hacemos, se monta un pequeño lío y nuestros compañeros quieren irse. Al final nos dicen que no va a ver problema que entremos, no han pasado ni cinco  minutos cuando vuelven de nuevo los anteriores litigios. La verdad que nos resulta raro, allí hay una especie de “guia local” que es quien cobra la supuesta comisión que al final no sabemos a donde llega, claro es una suma importante para ellos, pero la gente que es fotografiada además quiere cobrar. Así que decidimos volver a nuestro alojamiento y solo Raul quiere quedarse, tiene que aprovechar el largo viaje desde su Mexico lindo.

Está claro que aquí los “espabilaos” huelen los billetes y quieren sacar tajada de todo, es la gallina de los huevos de oro. Así que hoy nos quedaremos con la mañana de los Dasenech, la tarde ha sido totalmente perdida. Nos queda descansar un poco y aprovechar para ir organizando las imágenes en nuestro ordenador. Mañana será otro día, nos espera día de mercado con los Hammer en Turmi.

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