Dejamos nuestro alojamiento en Konso y nos dirigimos al último punto del viaje, antes de partir hasta la capital para coger el vuelo de regreso, nuestro destino hoy es Arba Minch, debemos llegar antes del mediodía para subir a los poblados Dorze que están a 32oo metros de altitud.

Por el camino tuvimos un incidente, una piedra lanzada por una honda, probablemente sin maldad ni intención alguna…, fué a dar al parabrisas del coche donde yo viajaba, justo delante de mi,  ese día me tocó el asiento delantero. El susto fué tremendo, en principio pareció un tiro, por suerte el cristal no se rompió del todo y no saltaron  trozos al interior del coche. Paramos rápidamente para ver que había ocurrido, pero era muy dificil saber con certeza quien lanzó la piedra, por allí merodeaban algunos niños y pastores con hondas pero quién habría sido, posiblemente llegó desde mucho más lejos, lo cierto es que tuve suerte y si la ventana llega a ir abierta y la piedra entra por ella, no estaría ahora mismo escribiendo estas líneas.

Acto seguido nuestro guía Fekadu, se montó en una moto de un muchacho que se acercó por allí para ir a dar parte a la policía con tal mala fortuna que al salir la moto derrapó y al caer se cortó un dedo del pié, la verdad es que fue un absurdo podía haber ido en uno de los coches, pero así ocurren las cosas… Armando y Pedro, dos de nuestros médicos viajeros que suerte llevar dos médicos a bordo, se pusieron mano a la obra para curarlo con primeros auxilios. Finalmente nos dirigimos a nuestro alojamiento de Arba Minch en dos de los coches, mientras  iban a dar parte del accidente a la policía con el coche siniestrado.

Después de soltar los equipajes nos fuimos a comer al pueblo cercano mientras esperamos al vehículo y subimos a ver los poblados Dorze, primero un amplio mercado al aire libre y con un calor tremendo y una luz de justicia que nos hizo desistir y encaminarnos mejor a los pequeños poblados donde visitamos una fábrica de tejidos y compramos algunas artesanías del lugar.

El día no había dado para más, así que nos dirigimos al Paradise Lodge, sin duda el mejor alojamiento de todo el viaje, que solo ibamos a disfrutar un día, el último de todos. Preparamos ya el equipaje para el dia siguiente y cenamos al aire libre desde donde se divisaba una maravillosa vista.

Por la mañana nos esperaban más de 400 kilómetros hasta Addis Abeba, llegaríamos casi de noche, con el tiempo justo de poder comprar café etíope y algún souvenir para llegarnos al hotel y cambiarnos de ropa, sin darnos tiempo a cenar, para llegar con tiempo al aeropuerto y coger nuestro vuelo de regreso.

Nos despedimos de Raul, nuestro licenciado mexicano y de nuestro guía Fekadu, de los que no he vuelto a tener noticias. Ha sido un viaje maravilloso, ya han pasado casi dos meses y los comentarios que he escuchado del resto del grupo han sido de haber disfrutado bastante a pesar de los inconvenientes de un viaje de este tipo y la dureza de los días de acampada con las incomodidades que conlleva, algunos desean volver y visitar otros lugares de Etiopía.

Personalmente después de visitar este pais por segunda vez y llevar más de treinta y cinco años viajando por el mundo, ha sido sin duda uno de los más alucinantes e interesantes que he visitado, ha sido también el segundo viaje fotográfico que he organizado con un grupo, la mitad de ellos ya estuvieron en Cuba a principios de año. Algunos quieren seguir la aventura por otros lugares, pero de momento voy a descansar y pensar en otros proyectos personales.

Como notas finales sobre el país, allí hay dos horas más que aquí, el visado cuesta 48 € a la entrada del país, no hay que pagar tasas de salida por contra, cada persona que fotografías tienes que pagarle 5 birr, si son dos 10 birr…, una cerveza cuesta 25 birr, el cambio estaba a 23,5 birr por euro. Las tribus quieren que les pagues con billetes nuevos, con lo cual es conveniente buscarlos antes de salir de la capital. No olvidéis visitar el Centro de vacunación Exterior antes de salir de viaje, cuando lleguéis lo entenderéis perfectamente.

Esto es Africa, para los que no estén acostumbrados a este tipo de viajes, es mejor que no lo intenten, los más aventureros, intrépidos, alucinaran y harán unas fotos increibles y será un viaje que les dejará marcado para toda su vida, es lo que tiene VIAJAR y FOTOGRAFIAR.

Espero que lo pasarais bien y hayan salido buenas fotos, Antonia, Paloma, Blanca, Ana, Raul, Pedro, Armando y Salvador. Pronto nos veremos para comprobarlo. Para mi ha sido un placer realizar este viaje con vosotros y poner así un buen broche a mis treinta años que llevo enseñando fotografía.

 

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